







El cover-up o "tapada" es una de las vertientes del tatuaje que mas satisfacciones me proporcina. Por un lado esta el reto de visualizar la pieza final y encontrar un equilibrio entre algo que cubra (en este caso algo TAN negro y tan grande) y que no termine siendo un "tocho". Si que es verdad que ya no es ese lienzo en blanco al que estamos acostumbrados cuando hacemos una pieza desde cero, pero la alegria que produce el transformar algo que en principio es permanente es indescriptible. Gracias a uno de mis clientes "number one" por aguantar como un campeon las larguisimas sesiones de relleno y color que nos trajeron por el camino de la amargura, un abrazo! os dejo las fotos originales de todo el proceso y el resultado final.

